Para tener en cuenta estos aspectos la hora de nacimiento ha de ser exacta.

La tendencia general del Ascendente se ve modificada no sólo por la posición de su planeta regente, sino también por todo ángulo múltiplo de 30 grados (o «aspecto») que forme cualquier planeta con el Ascendente.*

Los planetas que forman aspecto con el Ascendente siempre producen un impacto dinámico y afectan a la imagen de la personalidad y a todas las formas de autoexpresión.

Cualquier planeta que esté en aspecto con el Ascendente teñirá intensamente el campo de energía del individuo y su actitud ante la vida.

Las conjunciones con el Ascendente, en un orbe de 6 grados, son los aspectos más poderosos, e indican las características más inmediatamente perceptibles en la personalidad del individuo.

Las conjunciones con el Descendente (es decir, las oposiciones al Ascendente), en un orbe de 6 grados, ocupan la segunda posición en importancia en la lista de los aspectos.

Dado que el Ascendente muestra la imagen más inmediata que proyecta la persona, mientras que el Descendente y los planetas cercanos a él indican características que surgen especialmente en las relaciones y que pueden ser contrarias a la imagen de la persona.

Estos aspectos denotan a veces una división interna del individuo, debido a lo cual la persona manifiesta alternativamente dos formas distintas de ser que parecen totalmente opuestas, representadas por el Ascendente y el planeta opuesto a éste.

En otros casos, simplemente parece que la personalidad está fuertemente teñida por ese planeta, lo cual se manifiesta especialmente en las relaciones, sin que se experimenten importantes problemas de contradicción u oposición. *

Considero todos los aspectos múltiplos de 30 grados (30, 60, 90, 120, 150 y 180 grados) como «aspectos mayores».

Las cuadraturas con el Ascendente son, a menudo, los aspectos más frustrantes y difíciles que éste puede formar.

A veces simbolizan presiones del entorno del individuo durante su infancia, se manifiestan como una forma de opresión o inhibición (en especial si el planeta implicado está en la casa IV) o como una presión hacia el logro de objetivos o de reconocimiento (sobre todo si el planeta implicado se halla en la casa X).

Sin embargo, al igual que en todos los aspectos difíciles, estas cuadraturas pueden mostrar también en qué área tiene lugar el mayor esfuerzo hacia el crecimiento.

Cualquier planeta que forme un aspecto con el Ascendente añade sus características a la conciencia de la persona, desde muy temprana edad.

* Las tendrá consigo, a su total disposición, aunque tal vez deba aprender a reconocerlas o integrarlas.

En otras palabras, el individuo podrá desarrollar cada vez más esas características con el paso del tiempo.

Una vez haya aprendido a aprovecharlas, pueden convertirse en una importante fuerte de energía para él.

Stephen Arroyo