A través de una simple pero poderosa técnica vamos a ritualizar el agua para manifestar una intención.

 

Necesitás: un vaso, agua, un trozo de papel liso y una lapicera.

Se puede comenzar en cualquier luna.

Tomás el papel y escribís tu intención. Ejem: “mudarme”, “terminar mi tesis”, “tener mi propia casa”, “encontrar el amor”, “viajar a _____”, etc. Vamos a empoderar una sola intención a la vez.

Colocás el papel con el escrito hacia arriba sobre la mesa. Encima ponés el vaso con agua. Seguidamente te frotás vigorosamente las manos y las acercás al vaso rodeándolo sin tocarlo. Luego repetís la siguiente oración:

Amada presencia de Dios YO SOY, en armonía para todo el mundo, bajo la gracia divina y de manera perfecta, de acuerdo a la voluntad de Dios y, si está en ley, YO DECRETO (_______). Gracias Padre porque ya se cumplió.

Expresás tu intención como si ya se hubiese cumplido, por ejem: Yo Decreto que tengo un auto agregando los detalles de marca, color…Lo que quieras espécificar).

Luego te tomás el agua.

Vas a repetir esta práctica al despertar y antes de irte a dormir durante 21 días.

Te vas a asombrar con los resultados de este simple ritual.