"Muchas veces esperamos respuestas mágicas, sin embargo, la respuesta está en nosotros mismos.
Cómo las cartas pueden enseñarnos a descubrirnos y a poner en marcha nuestro "Mago interno".
Las distintas prácticas oraculares -como el Tarot, entre otras- nos abren puertas y nos invitan a acompañar el dibujo del propio destino y eso es maravilloso, pero tengamos en cuenta que en los orígenes, los oráculos en Grecia o en Roma obligaban a pensar, porque lo que proponían era un enigma. Militares, comerciantes, gobernantes, marinos, recurrían a los oráculos para abrir la realidad, para poder actuar de modo más rico y creativo. Las respuestas de la pitonisa no eran indicaciones para accionar correctamente, solo se trataba de proporcionar enigmas para descifrar con uno mismo.
Es cierto que en nuestra mente racional esas prácticas suenan como un simple pasatiempo de subjetividades atormentadas o curiosas, pero si pudiéramos volver a los orígenes, el oráculo tendría que hacernos conectar no con la idea de adelantarnos a los hechos, sino con vivir la realidad en forma abierta, imprevisible y creativa.
Es importante recordar que siempre las respuestas están dentro de nosotros y que las cosas sucederán si uno abre el juego, de lo contrario todo es ilusorio, todo se transforma en una espera cargada de ansiedad y expectativas que tarde o temprano nos llevara a la frustración y luego al resentimiento.
Nosotros somos los protagonistas de nuestra propia vida y de esa manera debemos funcionar, haciendo de cada día una experiencia única, pero para eso debemos romper hábitos y darnos cuenta de que el poder está en nosotros mismos.
Cuando ponemos la atención en algo y enfocamos la energía allí, sabiendo lo que queremos y hacia dónde queremos ir, difícilmente las cosas no se concreten. Los seres humanos tenemos la capacidad de transformar nuestra realidad, y no es por arte de magia, es poniendo en marcha nuestro Mago interno. Compruébenlo con algo de sus vidas y verán los resultados.
Para pensar y tener en cuenta: "Claridad acerca de lo que quiero, dirección, tenacidad, energía enfocada en ese camino, concentración, manejo de las propias emociones".
¡A trabajar!"
Autor: Irene Sfungaristos