La Abuela Luna es el astro que conecta directamente en lo físico, emocional, mental y espiritual con nosotras las mujeres. Su tránsito por la bóveda celeste y sus movimientos -menores o mayores- tocan profundamente nuestro ser femenino. Es a través de nuestras aguas que establecemos una conexión mayor con ella y con nuestra esencia (menstruación, fluidos, líquido amniótico, leche, menopausia); es a través de estas aguas y la consciencia que vayamos adquiriendo con respecto a ellas que podemos establecer una relación sagrada con la Abuela. De acuerdo a Jivan Joti Kaur, existen 11 centros lunares en el cuerpo de la mujer que la Abuela Luna va tocando y transitando en una lunación (ciclo de aprox. 29 días), estando en cada uno de los centros dos días y medio aproximadamente. Estos centros lunares detonan emociones y estados específicos en todas las mujeres, pero siempre su camino es distinto en cada mujer, cada mujer tiene un patrón especial en este trazo lunar. Estos centros lunares también, y óptimamente, pueden ser tocados y estimulados en el encuentro sexual para lograr que la mujer despierte en su cuerpo y sentidos en plenitud, gozando en totalidad su cuerpo, su intimidad y la entrega con su pareja. A continuación describimos cuáles son estos centros lunares y qué emociones activan, en general, en nuestro cuerpo femenino; sin embargo, el encuentro de cada punto y su patrón específico, es una búsqueda individual que cada mujer debe realizar con auto-observación consciente: ✡Línea del cabello: Ésta línea va de una oreja a otra como si fuese una diadema. Las mujeres nos sentimos en sabiduría total, conectadas con nuestra esencia y seguridad. ✡Las cejas: La imaginación se dispara. Nos sentimos creativas y con deseos de fantasías y sueños. Es el tiempo ideal para soñar eso que deseamos manifestar, poner los colores y las líneas adecuadas y que más amamos. ✡Lóbulos de las orejas: Nos sentimos conectadas con nuestro "santo enojo", ese que nos produce procurar justicia en el mundo, pues nos sentimos profundamente conectadas con nuestros valores. ✡Mejillas: Nos sentimos muy emocionales, sin lógica alguna las emociones y palabras pueden salir disparadas. Aquí es importante guardarnos, procurarnos, evitar tener discusiones acaloradas. ✡Labios: Palabra y comunicación. Sentimos la necesidad de expresarnos, de conversar, de buscar al otro para tener información o explicaciones, aquí procuramos cuidar nuestras palabras, ser impecables con ellas. ✡Nuca: Nos sentimos extremadamente sensibles, importante no tomar decisiones que conlleven resultados o consecuencias a largo plazo. ✡Senos y pezones: Conectadas con el corazón, nos hallamos también conectadas a la compasión. Podemos sentir deseo de ayudar a personas o causas específicas. ✡Ombligo: Podemos sentirnos expuestas y vulnerables, emocionales. Con deseo de estar en casa o en lugares seguros. Aquí es importante meditar, dar rienda a la creatividad, bailar, hacer respiraciones profundas. ✡Muslos: Organizadas. Con necesidad de ordenar y limpiar espacios físicos, mentales y emocionales. Buen tiempo para resolver qué necesitamos dejar en nuestra vida y cómo, así también a lo que debemos despedir. ✡Vagina: Sensuales, profundas, con deseo de intimidad. ✡Clítoris: Sociales, extrovertidas, abiertas al mundo. Muy importante revisar de dónde provienen nuestros deseos y permitirnos estar conscientes de nuestras necesidades. En astrología se habla de que la Abuela Luna realiza este trazo mensual por doce arquetipos o signos zodiacales dando a las mujeres emociones y sensaciones similares que con los centros lunares. Lucia Torres Peñuñuri