¿QUE PLANETAS TIENES EN LA CASA DOCE NATAL ?
“La neurosis de los niños se inicia en la mente de los padres”-, esta es una cita del libro del doctor Arthur Janov, The Feeling Child.
Las circunstancias por las que atraviesa la madre durante la gestación, las razones por las que llega el embarazo y todo el entorno de la etapa prenatal influirán en la futura psicología del niño.
La experiencia de la vida comienza en el útero. Dos meses después de la concepción, en el embrión comienza a formarse un cerebro primario que es capaz de registrar las impresiones y experiencias de la madre. Es curioso, pero frecuentemente la Carta Natal de la madre se adecua bastante al tipo de madre que esperamos tener; un niño con la Luna en conjunción con Plutón, puede tener una madre con el Sol o el Ascendente en Escorpio.
Ahora bien, si examinamos la Carta Astral para evaluar cómo fue nuestra experiencia de la vida en el útero, yo me fijaría en lo que sucede en la casa doce.
Lo que haya en la casa doce, (el signo en la cúspide, los planetas y sus aspectos) nos darán indicios de lo que registraba nuestro minúsculo cerebro primario por medio de la conexión umbilical con la madre.
Y verìa también, a Neptuno en la Carta Astral. ¿Cómo está aspectado?
Lo más importante que hay que señalar sobre la experiencia uterina, es que estamos más o menos inmersos en un paraíso original.
Al útero, los jungianos lo llamamos “ntegridad urobórica”, dónde no hay separación, es previa al tiempo y anterior a los límites.
Por eso podemos asociarlo con el ilimitado e informe Neptuno.
El útero es una especie de Edén. Sin embargo, parece que hay úteros de cinco estrellas, mientras que otros son de cuatro, de tres, de dos, etc…
En el útero lo registramos todo por mediación de la madre; y la naturaleza de lo que el niño recibe por la via umbilical probablemente tiene mucho que ver con lo que aparece en la casa doce.
Por ejemplo, si Saturno está en la casa doce, por mediación del efecto umbilical el embrión recibe de la madre sentimientos saturninos; si Júpiter está en la doce, lo que recibe son sentimientos jupiterianos.
Es como si la casa doce nos diera información acerca de lo que la madre estaba viviendo mientras estaba embarazada.
Al respecto algunas personas me han contando las experiencias de su madre mientras las gestaba, y es sobrecogedor ver cómo lo que cuentan se correlaciona con los planetas de la casa doce.
Cuando Urano está en la casa doce, es muy frecuente que a la madre, o a la familia, le suceda algo muy drástico durante la gestación del niño: puede deshacerse el matrimonio de los padres, la familia se ve obligada a mudarse de casa… puede suceder cualquier cosa importante que signifique un cambio.
Así, el niño con Urano en la casa doce nace ya con la idea, en lo profundo de su psique, de que la vida es impredecible o de que todo puede cambiar sin previo aviso.
Y a partir de esto se le hace difícil consolidar su estabilidad, debido a ese sentimiento vago, pero omnipresente, de que algo inesperado acecha a la vuelta de la esquina.
Cualquier energía que se halle en la casa doce, está sepultada muy profundamente (en el inconsciente), y no tiene límites definidos; se infiltra en todos los aspectos de la vida, en forma inconsciente.
Un hombre que tenga un emplazamiento de Saturno en la casa doce, por ejemplo, puede haber pasado por una época prenatal difícil, y nacer luego con la creencia profunda e inconsciente de que la vida no está de su lado, aunque en el exterior no le haya sucedido todavía nada que la fundamente.
Hay que recordar que la mayoría de los emplazamientos de la casa doce no pueden dejar de tener menos que una influencia importante en los primeros años de formación de esa persona.
Fuente: uranooctava